miércoles, 26 de agosto de 2020




EL  CAPELLÁN DE LAS FARC,  EL ELN Y LOS NARCOTRAFICANTES TODOS

Por Peloecaña

Una vez más, el tal arzobispo de Cali, nos hecha sal en la herida y sacude, de manera violenta y abusiva, nuestra militancia católica.
¡ Qué pena!

¡Qué paradoja! Reclama a gritos el apologista de los violadores de los Derechos Humanos, del Derecho Internacional  Humanitario y del crimen organizado,  que lo designen el capellán de las farc, el eln y los narcotraficantes todos,  de esa pandilla de indeseables.

¡Qué absurdo! Alguien que, por esencia y en estricta doctrina eclesial, debiera ser el legítimo sucesor de los Apóstoles y representante de Cristo en la tierra, ni se sonroja siquiera y asume la defensa oficiosa de unos militantes del partido comunista internacional; es decir, marxistas leninistas que pregonan, a los cuatro vientos, su ateísmo, el materialismo dialéctico y  cabalgan sobre el lema indigno: "la religión es el opio del pueblo".  Si acaso, sucesor de Judas.

Tampoco lo arredra ser apologista de delitos horrendos, al asumir la vocería de los militantes en grupos criminales organizados, todos convocados a una alianza perversa, en contra de la institucionalidad y enfrentado al gobierno legítimo de Colombia.

El tal clérigo jamás podrá ser nuestro pastor, ni mucho menos nuestro vocero; él representa lo que defiende con tanto ahínco: la subversión, los cultivadores de coca y productores y traficantes de cocaína, que tanto mal  le hacen a la humanidad. 

Pero, quédese donde está; en la catolicidad y en el cristianismo, sobra; su mera presencia nos indigna y causa repudio.

Gracias por abrirnos los ojos; el buen pastor apacienta y conoce sus ovejas y ellas lo conocen a él, pero no las lleva por la senda que las conduce a la madriguera del lobo. 

La Conferencia Episcopal Colombiana y la Nunciatura Apostólica están en la obligación moral y política de manifestarse ante la actitud abiertamente anti cristiana y antidemocrática de uno de sus miembros; no pueden callar, porque quien calla, otorga. 


2 comentarios:

  1. Desde que entraron infiltrados -los comunistas, ya hace largo tiempo- al seno de la Iglesia Católica Apostólica y Romana y, no estamos señalando a nadie en particular, su derrotero se esta desmoronando a pedazos.

    Su cisma ya es una realidad, así, muchos de sus miembros o seguidores no lo admitan.

    Se ha llegado a un total estado de cosas y sin juzgar a nadie en particular, que hasta hablar de la Palabra de Dios sin errores, del no Ecumenismo libertino, Apariciones Aprobadas con Mensajes, de la no Comunión en la Mano y de ejercer Exorcismos, para arrojar a los demonios, ¡Ya es un delito y puede significar la expulsión de la Casa de Dios!

    Este ambiente se va pareciendo al de la China y Corea Comunistas represivas actuales. Donde para nada se acepta el cristianismo en ninguna de las formas.

    ¡Que pesar! Que esa dizque Teología de la liberación, con sus ritos y varios desacralizados, estén llevando a muchas almas, a la impenitencia final.

    Por lo mismo, de ahí la urgente conversión de muchos miembros de la Iglesia en estos días, pues todos formamos parte de ella; de no seguirse con la tradición legitima, su futuro es incierto en varios frentes.

    Tal cual, así es. Jesús, lo advirtió: "¡Acaso, cuando Yo vuelva, encontrare FE en el planeta?". Ya estamos en esos días y falta más.

    ¡Pues las puertas del infierno no prevalecerán contra ella!

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  2. ¿Capellán con sus camaradas, perdón, con sus monaguillos? ¡Vaya a saberse! Nadie sabe nada.

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