lunes, 30 de enero de 2017







PROYECTOS LEGISLATIVOS PARA COMBATIR LA CORRUPCIÓN

Proyecto de Ley N°-------

"Por el cual se establece una prohibición y se determinan unas inhabilidades".

Artículo 1°.- A partir de la vigencia de esta ley, queda prohibido a todas las personas naturales y jurídicas, contratistas con el Estado, del nivel central y descentralizado y en el ámbito territorial, nacional, regional y local,  cualquiera que sea el tipo de contratación, hacer aportes en dinero o en especie por si o por interpuesta persona,   a las campañas electorales para todos los cargos de elección popular.

Artículo 2°.- Las personas naturales o jurídicas que hagan aportes en dinero o en especie, por si o por interpuesta persona, a cualquier campaña para elegir personas a cargos de elección popular, quedarán inhabilitadas para contratar con el Estado, cualquiera que sea el tipo de modalidad de contratación.

Artículo 3°.- En la misma inhabilidad incurrirán las personas jurídicas cuyos socios, directivos, representantes legales hagan los mismos aportes que trata el artículo anterior y  cuando sus aportantes o contribuyentes sean sus  familiares hasta el segundo grado de consanguinidad, primero civil y primero de afinidad.

Artículo 4°.- La interpretación de las normas de esta ley será de carácter restrictivo y literal.

Artículo 5°.- El candidato o los candidatos beneficiarios de los aportes aquí prohibidos, incurrirán en causal de nulidad plena e insubsanable para ser declarados electos. 

Artículo 6°.- La presente ley rige a partir de si promulgación y deroga todas las que le sean contrarias.

La exposición de motivos es obvia y contundente: para salvar las instituciones y el régimen democrático.

Este proyecto es susceptible de cualquier modificación para mejorarlo.

Otra reforma o adición legal es la creación de la muerte civil plena  para los corruptos, y pienso que debe ser una pena principal, jamás accesoria, y debe ser dosificada en el tiempo de acuerdo con la gravedad delictuosa de la falta.

Así las cosas, la pena será múltiple, privación de  libertad, sanción económica y muerte civil, todas simultáneas y nunca excluyentes.

Los expertos en la materia han de ser quienes establezcan con exclusivos fundamentos de Derecho, si este señalamiento es de orden constitucional o legal.

Sugiero, con todo respeto, que la presentación de estas normas sean parte del aporte del Centro Democrático a la paz de Colombia, y que sean simultáneamente presentadas en el Senado de la República y en la Cámara de Representantes. 

Esta es una ocasión felicísima para demostrar que el Centro Democrático es algo bien distinto y también para confirmar el talante del régimen.



PELOECAÑA 

viernes, 27 de enero de 2017




POR  RESPETO Y ADMIRACIÓN AL DOCTOR FERNANDO LONDOÑO HOYOS

Por Peloecaña

No puedo pasar de agache, como ferviente y asiduo oyente y contertulio del programa radial La hora de la Verdad, que dirige el Dr. Fernando Londoño Hoyos, ante los sistemáticos, acerbos e injustos conceptos con los que  un día si y otro también, el notabilísimo y valiente comunicador se refiere a personajes de reconocida prestancia de la vida nacional.

Es de Perogrullo que el Dr. Londoño ha demostrado un valor civil y moral a toda prueba, que su humanismo me produce envidia de la buena, que su sapiencia sólida y maciza está muy por encima de la del común de los mortales, y que defiende con razón el derecho que todos tenemos a vivir en una patria grande, respetada, respetable y digna.

Todo esto no puede concitar sino  a la solidaridad y respeto hacia él. Pero la solidaridad y el respeto para que sean positivamente valorados no deben ser irracionales ni estar sustentados ni basados en la incondicionalidad  y el asentimiento ciegos; por el contrario, es obligación ética del adherente convencido, observar las equivocaciones y dislates del líder, cuando éste se equivoca, y hacérselas notar.

Según Sigmund Freud, "uno puede defenderse de los ataques, contra el elogio está indefenso". ¡Cuanta razón le asiste al sabio padre del psicoanálisis.

Las declaraciones de amor y complacencia a veces son flor de un día; hoy son y mañana no aparecen. El disenso oportuno y cierto fortalece la amistad y enriquece la identidad intelectual.

Dijo el Libertador Simón Bolívar: "Cree más en el honor que en la pasión" y a ese prohombre también se le atribuye esta frase: "Nadie puede hablar de si sin dejar un poco de su mérito".

Todo este exordio para dejar sentada y en firme la razón de mi opinión.

No conozco personalmente, ni he visto en mi vida al Dr. Enrique Peñalosa Londoño; nunca  he sido su elector, por la sencillísima razón de que nunca he votado en Bogotá.

Pero esas circunstancias no me privan de poder valorar objetivamente la bondad de sus mandatos como Alcalde de la capital de mi país y de mi Departamento.

Los ataques  del Dr. Londoño al Dr. Peñalosa tienen la misma validez que la motivación que tuvo la  entonces senadora Piedad Córdoba cuando lo citó al Congreso, para cuestionar su conducta y, por eso y sólo por eso, el  Ministro citado  demostró su solvencia moral y su sabiduría inmensa cuando ignoró de plano a la citante. La redujo a su exacta magnitud y dimensión y dejó al descubierto el enanismo moral de la parlamentaria del turbante.

Pretender glosar la decisión del alcalde Peñalosa cuando tomó la medida de mandar construir los bolardos y ubicarlos donde los ubicaron es una mera y absoluta necedad, pues no tuvo sino un objetivo, recuperar para los peatones el derecho a caminar por los andenes, que había sido conculcado por los automovilistas que tomaron las aceras, como sus sitios de parqueo.

Y es más incomprensible todavía afirmar con tanta injusticia que Enrique Peñalosa es el culpable de la proliferación de las ollas del microtráfico, por haber tomado la valerosa decisión de acabar con el bronx.

No me atrevo a imaginar cuanto garrote hubiera recibido el alcalde bogotano, en La Hora de la verdad, si hubiera sido indiferente ante la existencia dolorosa de tan gravísimo y criminal problema, con seguridad ya lo hubiera tumbado.

Todos tenemos la libertad de escoger los espectáculos públicos que nos gustan menos el alcalde Peñalosa, por decir que el espectáculo taurino no es de sus afectos, entonces el Dr. Londoño lo sindica de ser el instigador de las agresiones a los que asistieron a la última corrida en la plaza de toros de Bogotá.

Esa sindicación es injusta y criminal, y el maestro de Derecho lo sabe.

La otra víctima reiterada es el ingeniero Mario Huertas Cote, propietario de una de las más grandes compañías constructoras de obras públicas en Colombia y con reconocida solvencia profesional y moral en la ejecución de sus contratos.

A él sí lo conozco personalmente y se de su valía particular y de su aquilatada capacidad profesional y de la seriedad de su empresa constructora; por eso lo defiendo, no de manera oficiosa, porque él se defiende solo.

Su crimen de lesa patria es haber aportado dinero a las dos campañas de Juan Manuel Santos, pero como Mario Huertas no es un aparecido en la ingeniería de este país, por el contrario, su participación en el desarrollo de la infraestructura nacional es añejo, entonces el Dr. Londoño está en la obligación de averiguar a cuánto ascendió el valor de los aportes que Mario Huertas hizo a las dos campañas que llevaron  al Dr. Álvaro Uribe Vélez a la Presidencia de la República y procurar su devolución, para que su indignación tenga algo de validez.

Doctor Londoño, ¿no sería mejor que redactara un proyecto de ley que prohíba toda clase de aportes de los contratistas con el Estado a las campañas electorales desde concejales, hasta el presidente de la república y que, además, consagre la presencia de dichos aportes como inhabilidad insalvable para contratar con las entidades públicas, y que la bancada del Centro Democrático lo presente a consideración  del congreso?

Doctor Londoño, porque lo admiro y respeto de verdad es por lo que cuestiono su conducta en estos dos casos concretos. La grandeza de su bien ganado prestigio no puede ser dilapidada y festinada por la pasión propia de su personalidad admirable. Usted está llamado para grandes destinos y es irresponsable y egoísta de su parte privarnos de la oportunidad de verlo y llevarlo al lugar que se merece.

No le de oportunidad fácil a sus detractores, que no son pocos, para probar el banquete de su genialidad y su hombría de bien.




miércoles, 25 de enero de 2017





LOS PUEBLOS QUE PIDEN LAS FARC

Por Peloecaña

Este último lunes al oír la noticia difundida en La Hora de la Verdad, atinente a los pueblos que la guerrilla paramilitar de las FARC quieren que el gobierno construya en cada una de las zonas que les han concedido como asentamiento provisional, que por el pedido parece no son tan provisionales,  los comentarios de los protagonistas del programa provocaron en mi  auténtico dolor de patria.

Llamaban los periodistas la atención de la audiencia, haciendo mofa  de lo que los guerrilleros piden alrededor de lo que va a ser su hábitat próximo.

Cien casas, al menos, con espacios adecuados para sus moradores, con todos los servicios esenciales mínimos, agua potable suficiente, energía eléctrica, alcantarillado, telefonía, servicio de internet, calles pavimentadas, escuela, centro de salud, sede gubernamental, biblioteca pública, lugar de recreación comunitario, polideportivo, cancha de fútbol, etc.

Obviamente no piden lugar para el culto religioso porque la guerrilla no cree ni en el rejo de las campanas; es atea.

Tampoco hablan de los maestros para las escuelas pedidas, porque eso ya está conversado con FECODE, ni remotamente se refieren a los jueces del lugar, porque eso ya está acordado con ASONAL Judicial y en  la nueva manera de administrar justicia en Colombia, eso es compromiso gubernamental y está consignado en las actas clandestinas que hacen parte lo acordado en La Habana

Sin duda el comandante Santos y su secretariado, léase gobierno, estarán presurosos a cumplir la palabra empeñada.

Lo que me produjo escalofrío y me estremeció, fue la reacción del Director del programa y sus colaboradores; palabra más, palabra menos esto fue lo que oímos:

No están ni tibios.
¿No quieren  más?
Se va a aumentar el déficit fiscal.
¿Donde están los recursos?
Eso ni en Gramalote.
y un etcétera indefinido.

Pero más me confundió comprobar cómo los más grandes violadores del Derecho Internacional Humanitario, secuestradores y violadores de infantes; mutiladores de campesinos humildes, policías y soldados; narcotraficantes; destructores de la infraestructura eléctrica y petrolera del país, y mentirosos eternos, sean ahora los peticionarios de poblados rurales dignos y modernos.

 Más aún me deja perplejo la renuncia infame de la clase política a seguir siendo los voceros ante el Estado de los reclamos de sus electores, para que éste sea el depositario del clamor de quienes piden la solución de sus sentidas necesidades y su pronta satisfacción.

Y asombra que el más caracterizado programa de opinión, adverso, con justificados motivos,  a este gobierno felón y corrompido, tenga tan pobres argumentos para oponerse a los pedidos de la insurgencia guerrillera.

Lo que hay que descalificar, de una manera rotunda y contundente, es la ausencia de personería legítima y moral para que las FARC sean voceros de las comunidades que tanto han sojuzgado, vejado y atropellado, por decenios sucesivos.

¿Acaso el ejercicio digno de la política no consiste en ser apóstol del servicio a los demás, a los más necesitados, a los desamparados y a los débiles, a los huérfanos de la justicia social y el desarrollo con equidad?

Reos de lesa humanidad quienes periclitan  de su obligación para con la sociedad y la dejan en manos criminales indignas.

¿Acaso los pueblos humildes y lejanos de la geografía nacional no tienen derecho a gozar de todo lo que el Estado les niega  y que las FARC demagógicamente hoy piden?

Lo que sucedió el lunes en La Hora de la Verdad no se puede repetir. ¡Ni tanto honor, ni tanta indignidad!