miércoles, 18 de abril de 2018







LA  LUCHA  ANTICORRUPCIÓN


Por Peloecaña

Colombia, la tierra de mis ancestros, la martirizada patria mía, la nación cuyas instituciones todas sufren de septicemia, no para de escandalizarnos.

¡Basta ya de tanta depredación y tanto abuso! ¡detengan el cinismo rampante, que nos escarnece y humilla!

¿Cómo así que la Senadora Paloma Valencia hace causa común con la candidata a la vicepresidencia del más corrupto de todos los corruptos, el exalcalde de Bogotá, en el cuatrienio pasado, dizque para, juntas, asumir la lucha anticorrupción?

Doctora Valencia: su estirpe payanesa y su prosapia materna le impiden arropar a alguien que es copartícipe de una aventura popular, para implantar la dictadura chavista en la tierra del Maestro Valencia, del Presidente de la Paz, Dr. Guillermo León, su abuelo paterno, y del científico cofundador de la Universidad de los Andes y exalumno de Albert Einstein, su abuelo materno, Dr. Mario Laserna Pinzón.

¿Que tal haciéndole el juego a alguien que anda en tan malas compañías, como el alcalde que inundó la Capital de basura física y moral; que compró un  lote de camiones chatarra, para que la crisis de salud se prolongara en la ciudad de Don Gonzalo Jiménez de Quesada?

Doña Paloma: usted ha dado muestras de su solvencia intelectual y moral, para que termine de gancho con alguien tan cuestionada, como su excolega. La dignidad de la senaturía no puede seguir siendo medida con el rasero de la medianía.

La hija de Ignacio Valencia y Dorotea Laserna está obligada a presentar un proyecto de consulta contra la corrupción, distinto y, desde luego, mejor, superiorísimo, al que se le ocurra, por pura demagogia y mero populismo oportunista, a quien es candidata del comunismo marxista leninista y asexuado.

Le sugiero, respetuoso, algunas preguntas para la consulta popular contra el más nefando de todos los males que nos aquejan:

¿Está usted de acuerdo, si o no, con que a los corruptos se les condene a la muerte civil?

¿Está usted de acuerdo, si o no, con que los contratistas del Estado no puedan aportar, por si o por interpuesta persona, a las campañas electorales de los candidatos y de los partidos?

¿Está usted de acuerdo, si o no, con que los aportantes a las campañas electorales de los candidatos y partidos estén inhabilitados plenamente, para contratar con el Estado, ya sean personas naturales o jurídicas?

¿Está usted de acuerdo sí o no, con que la remuneración mensual total de los parlamentarios, el Presidente de la República, los Magistrados de las altas cortes, los Directores, Presidentes y Gerentes de las Establecimientos públicos, no sea superior a quince salarios mínimos mensuales?

¿Está usted de acuerdo, si o no, con que, en ningún caso, el incremento del salario mínimo sea superior al IPC, al final de cada año?

¿Está usted de acuerdo, si no, con  que los medios de comunicación no reciban pauta publicitaria del Estado?

¿Está usted de acuerdo, si o no, con que los medios de comunicación sean absolutamente libres, pero absolutamente responsables?

¿Está usted de acuerdo, si o no, con la imprescriptibilidad de la acción penal y de la pena y de la acción civil, para quienes cometan actos y delitos de corrupción? 

¿Está usted de acuerdo, si o no, con que el Estado persiga los bienes que los corruptos adquieran, generados por acciones de corrupción, aunque estén en cabeza de terceros testaferros, el cónyuge, su compañera o compañero permanentes o sus parientes consanguíneos, hasta el cuarto grado, civiles hasta el tercer grado, afines hasta el mismo grado, ubicados en el país o en el exterior?

Esa consulta si es aprobada por el pueblo, automáticamente se convertirá en legislación positiva.


Si de verdad quieren luchar exitosamente contra la corrupción, ahí les dejo esa propuesta. 

domingo, 15 de abril de 2018




LA GRAN FINAL DE FULLEROS

Por Peloecaña

Hace pocos años se jugó, en La Habana, la gran final del Campeonato Mundial de Fulleros; es decir de tahúres, y el trofeo fue  Colombia entera: su geografía, llanos, valles y montañas, sabanas y páramos; su institucionalidad, o sea el Estado integro, el Gobierno, el Congreso y la Administración de Justicia; desde luego, no podían faltar la Bandera, el Himno y el Escudo patrios, la Palma de Cera y la Catleya, el Sombrero Vueltiao, el Carriel Paisa, la Ruana Cundiboyacence, el Toche y el Pingo de los santanderes, el Morichal y la Coroncora llaneros, el Río Atrato, el Vallenato y la Cumbia, las Ñapangas Payanesas, el Festival de Negros y Blancos, la Feria de Manizales, y el Nevado del Ruiz, la Querendona, Trasnochadora y Morena, Las Chapoleras y las Cuyabras del Quindío, el Rio Magdalena, El Sanjuanero y el Bunde, el Champú y el Manjar Banco, la Hacienda El Paraíso, Hato Grande, El Salto de Tequendama, el Pantano de Vargas; desde luego, el Cerrejón, los Campos Petroleros de todas partes, el Trapecio Amazónico, el Valle del Magdalena, el Café, la Panela, el Viudo de Capaz y todo lo entrañablemente colombiano.

Los finalistas, tahúres de profesión, designaron sendas comisiones que los representaran en la sede del torneo finalísimo, La Habana Cuba, de donde hace décadas se fueron el Son y el Manicero, las Balladeras y la democracia.

Y, entonces, en nombre propio sin autorización ni mandato alguno, el presidente, guerrillero camuflado le dio estatus a sus jefes y empezaron a disputar el trofeo, que abusiva e inconsultamente habían escogido: nuestra patria amada.

Empezó la pantomima y al juego se prestaron generales de soles marchitos y apagados, filósofos callejeros y sin título, y, desde luego, los jefes de la subversión y la guerrilla narcotraficante, violadora de infantes, mutiladora de campesinos, asesina de los héroes de Colombia, secuestradora, destructora de la infraestructura nacional.

El resultado de ese contubernio siniestro fue lo que dieron en llamar los Acuerdos de La Habana, y el presidente apátrida y guerrillero del Chicó le dio personería a quien nunca la tuvo, como sujeto de Derecho Internacional Público, ni jamás la podría tener para firmar tratados públicos.

Para distraer la opinión internacional, el tahúr que nos desgobierna pretendió refrendar su pacto siniestro, acudiendo a los colombianos; nos convocó a un plebiscito y puso toda la carne en el asador y todo el poder político, económico y de los medios de comunicación y de los mas connotados jerarcas del catolicismo, en la creencia de que ya todo estaba consumado, y los acuerdos aprobados por el pueblo, proclive a la mermelada; pero,  ¡oh sorpresa! el establecimiento fue derrotado, a pesar de quienes quisieron comprar el resultado y del  fraude electoral.

La dignidad personal y colectiva, que aún nos queda, abortó el engendro y los Acuerdos siniestros no nacieron; no obstante, al diablo con apellido equivocado eso no le importó, ni a sus secuaces tampoco, burlaron la voluntad popular y siguieron adelante con su felonía vergonzante y vergonzosa, como si nada hubiera pasado.

Hoy, que una de las cabezas visibles y ostentosas de la guerrilla comunista fue pillado con las manos en la masa, delinquiendo, después de la firma del  pacto funesto y que, según lo acordado, su conducta delictiva ha de ser de competencia de los jueces ordinarios, el Presidente de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia no duda en proponer un conflicto de competencias negativo, para no quemarse con tan hirviente papa, la lanza a las manos de la JEP, nueva Cueva de Rolando, para propiciar la impunidad del ciego pintor y narcotraficante sorprendido en flagrancia.


jueves, 12 de abril de 2018








EN  GRECIA ZEUS, EN ROMA JÚPITER Y EN COLOMBIA ¿QUIEN?

Por Peloecaña

El candidato a la presidencia de la Gran Alianza por Colombia, Dr. Iván Duque Márquez, cometió la audacia, o tuvo la osadía, o se vio obligado a no estar presente, primero en una entrevista con  el Director de La Hora de la Verdad,  y después a no asistir a la ciudad de Buenaventura, a un debate público, con los demás aspirantes al solio de Bolívar y, ¡quien dijo miedo! se armó la tremolina, primero en el espacio de opinión que se emite todos los días, de lunes a viernes, por la cadena radial RCN, entre las seis y las diez de la mañana  y, luego, entre los debatientes que se sintieron ofendidos por la ausencia del primero en las encuestas y en el corazón de los electores. 

Analicemos las reacciones que esa ausencia generó en los dos escenarios, en La Hora de la Verdad y en Buenaventura:

El Dr. Fernando Londoño Hoyos, director propietario del espacio radial, pero no de su audiencia, fiel a su conducta y a su talante, se portó como lo que él cree ser, Zeus o Júpiter y, obedeciendo a un reflejo condicionado, como el de Pavlov, montó en cólera, lanzó rayos y centellas contra el mortal de carne y hueso, que le incumplió una cita, sobre él cayeron los anatemas del caso y las excomuniones pertinentes. 

"No lo volveré a llamar para entrevistarlo, si él llama, con gusto atenderemos su llamada y lo entrevistaremos; si no, pues que siga esperando mi llamada, no  olvide que aquí el importante soy yo, el periodista que entrevista, el entrevistado siempre será el que queda en deuda."

La más patética manifestación y la más rotunda notificación, "yo soy Júpiter tronante", porque el número uno de los dioses, siempre se rodea de un aparato de truenos y relámpagos para intimidar y amedrentar a los que no tienen residencia en el Olimpo.

Según la tradición y el protocolo de las cortes reales e imperiales, al monarca hay que ir a su presencia con la cabeza inclinada y con la vista fija en el suelo y, al retirarse, los súbditos deben salir de para atrás, sin cometer el exabrupto de darle la espalda al soberano, previa la venia de rigor.

El Dr. Iván Duque Márquez ya se jodió.

Viene después la ausencia del candidato, al debate en Buenaventura, y los primeros en protestar son los demás aspirantes a la presidencia; los irrespetó con su ausencia.

Tal vez tengan razón, porque no fue la ausencia del menos opcionado, por ejemplo el Dr. De la Calle; no. No estuvo presente el que con su asistencia, en cuerpo y alma, enaltece la controversia y le da prestancia a la discusión; un debate entre candidatos presidenciales sin Iván Duque, es como una corrida sin toros o un concierto sin los músicos.

Otra faceta a tener en cuenta, el lugar del evento. ¿Es acaso Buenaventura, con perdón de todos su moradores, el lugar más adecuado para debatir los problemas de la Patria? rotundamente NO.

El más importante puerto sobre el Pacífico en Colombia lo han convertido en la Chicago de Al Capone, sede visible del narcotráfico y lugar, por ende,  peligroso.

¿A que exponer la seguridad y la integridad personal del más posible Presidente de Colombia?

Para justificar la ausencia del Dr. Duque en Buenaventura, el Dr. Uribe, "presidente de ayer, de hoy y de siempre", y máximo exponente de su candidatura y mecenas de inconmensurables quilates del afortunado y joven político, envía un twitter, explicando lo propio, y el Júpiter tronante ipso facto replica, "no me convencen las disculpas del Dr.Uribe".

El Dr. Uribe también se jodió.

¿Quién, hasta ahora, le ha dado, por lo menos, el beneficio de la duda al Dr. Duque, o ha oído alguna explicación de la ausencia tan criticada y censurada? Pero no hay caso si la palabra del Dr. Uribe tampoco  merece credibilidad alguna, entonces es Colombia la que está jodida.

¿Por qué el periodismo de Cali no convoca en esa ciudad, la más importante del occidente colombiano y, según algunos,  la segunda del país, a un debate con todos los candidatos?

Tienen la palabra los directores de El País y Occidente, Caracol y RCN Valle y Telepacífico.

¿No será mejor para Buenaventura que el Dr. Iván Duque asista a esa ciudad como Presidente de la República, a brindar soluciones puntuales y prontas a los gravísimos problemas que aquejan ese rincón de la patria?


martes, 10 de abril de 2018






LOS  HERALDOS DEL ANTIURIBISMO

Por Peloecaña

Don Ignacio Arizmendi Posada, escritor antioqueño, hermano del Dr. Octavio Arizmendi Posada, colombiano de grandes virtudes republicanas y superiores logros como educador,  Ministro de Educación y político conservador,  escribe para la publicación Debate, una interesante columna en la que alude a varios de los epígonos del samperismo puro, que ante la aparición del Dr. Iván Duque Márquez, en el firmamento político nacional, y  aunados por un cordón umbilical invisible, que los impele a denostar de los discípulos del Dr. Álvaro Uribe Vélez, han asumido la tarea bien difícil de descalificar a alguien con evidente vocación de poder y con méritos sobrados, que se ha ganado el respeto y la solidaridad de las mayorías nacionales y que con nuestro voto, lo vamos a ungir, el próximo 27 de mayo, como Presidente de la reconstrucción política y moral de República.  

Los aludidos, todos excolaboradores de presidentes liberales, alertan al país, como lo hizo en su momento el pastorcito mentiroso, y anuncian a voz en cuello, la aparición del cánido, que inevitablemente devorará el rebaño y sus voces de alerta se han aunado para después cobrar la supervivencia de todo el redil. 

Pero como ya los conocemos a todos, ellos sí, como verdaderos lobos, que en estas noches previas a la elección presidencial, que nos permitirá cantar con certeza "Cesó la horrible noche", le aullan a la luna.

¿Acaso el Dr. Iván Duque Márquez, inminente próximo Presidente de los colombianos, no ha demostrado con creces, ser mejor hacendista y economista, que los exministros Perry y Hommes?

¿Acaso el Dr. Iván Duque Márquez no tiene la conciencia tranquila y puede dormir sin sobresaltos, en contraste con lo que le acaece al exdirector del Das, que encubrió a los autores intelectuales del asesinato de Álvaro Gómez Hurtado?

¿Será que los comunicadores estrellas de la revista fletada al servicio del régimen, tienen autoridad alguna sobre la opinión para destilar tanta hiel y tanta mentira como lo han hecho contra nuestro próximo presidente, el Dr. Iván Duque Márquez?

Que se olviden todos, que sus opiniones descalificadoras no le hacen ninguna mella al buen nombre y  al prestigio bien ganado de nuestro joven próximo mandatario; gravísima afrenta sería su respaldo y solidaridad.

Lo que no se entiende es cómo, en aras de la libertad de prensa, se otorga tribuna en el decano de la prensa antioqueña, otrora conservadora hasta la médula, El Colombiano, a personajes ajenos a la tierra montañera, para que denigren de alguien de tanta alcurnia maicera, como el Dr. Álvaro Uribe Vélez   y un hijo de un antioqueño ilustre, el Dr. Iván Duque Escobar.

Sigan todos los copartícipes de tanta depredación ladrándole a la luna, que el Dr. Álvaro Uribe Vélez y el Dr.  Iván Duque Márquez, y los seguidores de los dos,  nos mantendremos impertérritos.