martes, 2 de junio de 2020





LA ENTREVISTA GENIAL, POR LAS PREGUNTAS Y LAS RESPUESTAS

Por Peloecaña

La periodista Vicky Dávila no pudo escoger mejor asunto y protagonistas para su entrevista, que bien puede ser trabajo para adjudicación del Premio Pulitzer o del Premio Nacional de Periodismo, año 2020, por el tema escogido,  la calidad superior de los entrevistados y el contenido periodístico.

 Ernesto Samper Pizano, período 1994 -1998, le vendió al cartel de Cali la Presidencia de la República, y  su copartidario, Juan Manuel Santos Calderón, 2014-2018 a la empresa brasilera Odebrecht.

La relación entre Samper y los carteles de la droga ya había sido inaugurada; no olvidemos que fue él, el mensajero enviado a Panamá, para que gestionara con el cartel  de Medellín, aportes para la última campaña presidencial de López Michelsen.

Ahora, enterada Vicky Dávila de la carta denuncia, que los expresidentes Pastrana y Uribe dirigieron al  Fiscal General de Colombia, para que averiguara los nexos de la empresa brasilera del soborno, Odebrecht, concertó una entrevista con ellos, los expresidentes,  la cual fue trasmitida por las redes sociales,  el pasado domingo, y su duración fue de una hora y 26 minutos.

El cartel de Cali (léase hermanos Rodríguez Orejuela) y la empresa Odebrecht fueron gestados en el mismo vientre, en el mismo útero, que un ginecobstetra puede denominar, con propiedad, con el término patológico PUTREFACCION.

Los hijos de esa unión, a todas luces, amoral, corruptor- corrupto, los dos, son miembros vergonzantes del mismo partido, el Partido Liberal Colombiano; el mismo de la elección del General José Hilario López;  el mismo del Presidente Enrique Olaya Herrera, quien festinó la victoria de la guerra con el Perú, episodio histórico en el que Colombia triunfó en la acción bélica pero en el que perdió en la mesa territorio despojado por Sánchez Cerro, acción atrabiliaria peruana, que la había generado; el  mismo de la república liberal, cuyos máximos trofeos fueron el negociado de la Handel, el caso de la Trilladora Tolima y el asesinato de Mamatoco, que le causaron a esa colectividad, la pérdida del poder.

El mismo partido de Alberto Santofimio Botero, de Horacio Serpa Uribe, de Roy Barreras, también el de Juan Fernando Cristo y del exfiscal Montealegre y el de Humberto De la Calle.

Pero no todo ha sido corrupción; bajo la misma bandera han militado Santiago Pérez, Rafael Núñez, Alberto Lleras Camargo y Carlos Lleras Restrepo, Julio César Turbay Ayala y Virgilio Barco Vargas y Carlos Lemos Simmonds y Víctor Mosquera Chaux, colombianos ejemplares y dignos.

Fue el doctor Andrés Pastrana Arango el encargado de denunciar ante Colombia y ante el mundo el vergonzoso contubernio entre los Rodríguez Orejuela y Ernesto Samper Pizano, y esa denuncia valerosa, ética y riesgosísima  llevó a que los amigos del narcopresidente lo tildaran de apátrida y todo lo que se les ha ocurrido, rayano en el ridículo y por lo inverosímil, y que algunos que  imbéciles, arropados con la bandera del sectarismo y la malquerencia infame, lo quieren afrentar, sin éxito alguno.

El gobierno Samper puso toda la carne en el asador y abusó del poder del establecimiento, como en todo su mandato y encontró en  la dirección de un organismo de inteligencia oficial, el DAS, el secuaz sumiso y obsecuente, que cumpliera con la única y obsesiva tarea de esculcar todos los rincones de la vida pública y privada de Andrés Pastrana Arango y su familia y el resultado de toda esa labor, propia de la SS,  fue  la ausencia total de cualquier mácula, en la vida cristalina y trasparente de ese paradigmático hombre público y de los suyos. La conclusión final de la insidiosa labor fue el fracaso en su empeño delictuoso y vergonzante; no hallaron nada, y no se atrevieron  a prefabricar pruebas falsas que les permitiera inventar falta alguna. Todos los esfuerzos  del director y los agentes de ese agencia estatal encargada de tan horripilante misión fueron en vano.

Al doctor  Álvaro Uribe Vélez le ha tocado padecer la más inclemente persecución y el acoso permanente de todos sus contradictores, en especial de los amigos de Samper y Santos y de la narcoguerrilla comunista; pero, no obstante la existencia de una justicia politizada y torcida, parcializada y prevaricadora, hasta hoy gracias a Dios y a la ausencia de culpa, goza de la seguridad de su inocencia.

Los dos expresidentes son la esperanza  que nos queda a las gentes de bien de este país, de que la financiación de la campaña de la reelección de Juan Manuel Santos Calderón no quedará impune.

Hacemos votos porque al Fiscal Barbosa no le quede grande la grandeza, y destape la olla podrida de Odebrecht.


Gracias Vicky por su entrevista, y recuerde que perdió la apuesta con el doctor Pastrana; a los medios como El Tiempo y otros no les interesa divulgar el contenido del reportaje, el diario que fuera de todos los Santos ahora es del socio de Odebrecht.

3 comentarios:

  1. Excelente, Peloecaña. Lo que los malquerientes de URIBE VÉLEZ no quieren aceptar es que él es un gallo fino al que no le queda pequeña ninguna gallera. Sigo soñando con que, algún día, se hará justicia en nuestra sufrida pero muy amada Patria. Y claro que Vicky perdería la apuesta. La verdad y la decencia es desconocida en muchos medios escritos y hablados.

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  2. ¡Vea, pues! Pregunta: ¿Por qué de nuevo allá en Antioquia, no van pensando en separarse de un país que tanto la odia, no porque sea mala, sino, por su excelencia en casi todo? Lo decimos, por el badulaque que en los últimos días, le han tirado a este departamento grande en muchos valores. Son tantos, que los mediocres, en la Capital de la República, no saben como atacarla más.

    En los últimos días lo han hecho contra el mejor presidente que ha tenido en la República el Doctor Alvaro Uribe Velez y también contra dignos antioqueños como el Doctor Luis Alfredo Ramos Botero y ahora contra el Doctor Aníbal Gaviria Correa.

    No creemos que ni el primero sea un matarife y ni tampoco creemos que los otros como los últimos gobernadores antioqueños, sean, matachines, con ganas de escaparse del país y huirle a la justicia. Mejor injusticia exagerada y desproporcionada.

    Somos respetuosos de la institucionalidad. Pero que vergüenza, que tengamos que ver estas arbitrariedades, que nacen de dobles morales, de personas y clanes que odian al Departamento de Antioquia.

    Y, más ahora, una región que con dignidad ha llevado con soberanía y grandeza, la pandemia del Covid-19. No podemos juzgar a las personas con leyes viejas. Desempolven las leyes nuevas también.

    Vean mejor en varias partes, de quienes si son los malandrines, que han pisoteado al país entero y desde hace muchos años ya. Y, si tanto odian al pueblo antioqueño, que lo expresen y los antioqueños se liberan del país, no en detrimento de la nación, pero si de un país a un paso de ser tomado por las asquerosas fuerzas socialistas, izquierdistas y comunistas. Esas misma que han arrasado con la libertad plena y el desarrollo de no pocos países.

    Quisiéramos escribir más, pero estamos ardidos. Estamos seguros que todos los últimos gobernadores antioqueños, mostraran, su dignidad. La misma que tuvieron sus ancestros ¡Carajo! Tal cual.

    Saludos profesor Peloecaña. Afine de nuevo pluma, este país, necesita de sus disertaciones oportunas. Así es.

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  3. Fe de Erratas: "Esas mismas que han arrasado...".

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